
Cuanto tardará el tiempo es desaparecer lo que por ti siento. Cuando tardarán los sueños en entender que ya tu a ellos no perteneces. Más lejos y a la vez más cerca, sin arrepentimientos, pero con dolor, tratando de olvidar pero recordando cada dia más, la sola mención de tu nombre aún tiene el poder de cambiar mi estado de ánimo aunque sea por unos minutos... o quizá todo un día. Como si fuese obligatorio recordarte, como si fuese necesario seguir escuchando tu voz susurrarme al oído aquellas palabras que una vez dijiste.
A veces da coraje, si, da coraje ver que aún sigues ahí y que no te has ido donde jamás vuelva a saber de ti, donde mis pensamientos no te toquen, donde mis recuerdos no lleguen, donde mis sueños no trasciendan.
Pero se que todo terminará algún día... y esperaré por la llegada de quien me rescate del horrible sueño que es tenerte en mis sueños, si es que aún no ha llegado, o quizá llegó pero tu figura en mis pesadillas oculta su silueta.