lunes, 21 de junio de 2010

Corremos...


Corremos y corremos tras aquello que creemos que es lo correcto, lo que nos conviene, lo que queremos, aquello que pensamos que es perfecto, lo que nos hará aquel sueño realidad. Y corremos, y vamos detrás de cualquier cosa que se nos ha cruzado por la mente por el simple hecho de una idea de lo que puede ser, idea, idea porque al fin y al cabo eso es lo único que tenemos, la certeza es algo que nunca llega, porque son muy sabios los que siempre nos han dicho que nunca terminamos de conocer una persona, cosa que tiene lógica y razón, porque en realidad ni siquiera terminamos de conocernos nosotros mismos.

Pero aún así seguimos corriendo, y Él, después de quitarnos en varias ocasiones eso por lo que corremos (por nuestro bien), al ver que corremos taaanto, decide dárnoslo para que entonces aprendamos otra lección y entendamos que no siempre hay que correr, que a veces al correr solemos caernos, que si algo se nos ha quitado en anteriores ocasiones ha sido porque fue algo que nunca estuvo para nosotros, nos convenía dejar de correr, pero asi somos, tercos, insistentes e ignorantes de tantas y tantas señales, porque la verdad siempre estuvo ahí.

Insistimos en el asunto de ver las cosas con nuestros ojos, de no dejarnos guiar... Pero ahí siempre está Él, para ayudarnos cuando llegamos a la meta, cuando hemos tropezado y sanarnos en nuestros golpes recibidos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La persona ideal...

Por qué no enamorarnos de esa persona que nos ama... de esa persona que ha estado durante años ahi, esperando nuestro amor, nuestra mirada o tan siquiera un beso. Esa persona con la que podemos hablar por horas interminables, reir, soñar, ser libres, no tener miedo y ser nosotros mismos. Por qué no enamorarnos de esa persona que nos conoce de forma que ni nosotros mismos nos conocemos, de aquella persona que ha persistido ahí tras tantas cosas y aún sabiendo nuestros más oscuros momentos nos ama como nunca amó a nadie.

Por qué no amar a esa persona con la que sabemos que podremos envejecer y ser felices, porque siempre existirá de que conversar y con qué entretenernos, esa persona que tenemos la certeza de que siempre estará ahi, porque siempre lo ha estado.

Por qué aún sabiendo y diciendo tantas cosas no nos podemos enamorar de esa persona, a veces pienso que el amor debería construirse.

Por qué no podemos elegir a quien amar, quizás de esa forma las cosas fueran más fáciles, talvés asi dejaríamos de complicarnos la existencia y amar, simplemente, a quien nos ame, a esa persona que consideramos perfecta, pero a la que nuestro corazón no puede ver de la misma manera.

Quizás asi todo fuera más fácil... asi nos evitaríamos lágrimas, complicaciones y tendríamos un futuro casi perfecto al lado de esa persona, que sería nuestra persona ideal.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Pablo Neruda --Lo mejor--

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos». El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, Mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

lunes, 19 de octubre de 2009

Hay un universo.-

Hay un universo lleno de pequeñas cosas... cosas que buscamos desesperados, esperando ver la luz, aquella luz que no acaba de aparecer y la cual no sabemos donde encontrar. Desesperados en una búsqueda que no acaba, aún sabiendo que de nada sirve buscar porque todo está ahí esperando el momento justo e indicado para hacer su aparición. Pero esa es nuestra naturaleza, buscar, perseguir, soñar, anhelar y aquel que se canse, entonces no sabrá por qué vive...
Hay un universo lleno de pequeñas cosas... que solo se despiertan cuando tú las nombras. Nombramos, y con cada nombramiento despertamos algo nuevo en nuestra vida, una emoción, una palabra, una tristeza, quizá una espera o talvés un nuevo amor... Y si, todo redunda en esto, en buscar el amor, aquel amor que parece perdido en nuestro universo de pequeñas cosas, aquel amor que no acaba de llegar y por el cual llegamos a sentir un deseo interminable, un cansancio por la búsqueda o simplemente una dejadez por ya estar cansados de tanto buscar, de tanto ver y no encontrar, de tanto saber lo que hacer y de tanto no hacer lo correcto.
Pero seguimos buscando y mirando alrededor porque no perdemos la esperanza de que aquel amor esté ahí, esperando nuestra mirada, aguardando a que nos percatemos de su presencia.
O será que es mejor parar de buscar y esperar nosotros a que alguien se percante de nuestra presencia.... que alguien me diga, porque yo ya perdí la noción de lo correcto.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Noche de luna...

Noche de luna, noche en que se desencadena esa alegria, ese amor por la vida, ese sentimiento bello y amable que habita en mi interior... Noche para amar, para recordar, para volver a vivir, aunque sea en los recuerdos, aquellos inolvidables momentos, noche para vivir, para ser, para no pensar, solo recordar.
Noche incomparable, noche sin igual. Noche sin falta de sonrisa, sin deseos de preocupación, sin deseos de futuro, noche solo de una noche. Noche con deseos de sentir... deseos de sentir el agua caliente recorrer por el cuerpo llevándose cualquier cosa que pueda llegar a estropear la "noche de luna".

Insisto, noche para no pensar, noche para vivir esa misma noche... la noche de luna, aunque ésta se oculte tras una nube... si sé que está ahí, esa bella luna.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Culpable o no?


Seré culpable por creer, por tener esperanza, por pensar que quizá todo pudo haber tenido un dulce final. Culpable por confiar en tus palabras y lanzarme nuevamente al abismo pensando que estarías ahí debajo para aguantar mi caída. Culpable por aún pensar que existe ese principe azul que no acaba de llegar, por creer que el amor es real, aunque talvés sea dificil encontrarlo.

Tendría que sentirme culpable por querer ser diferente y por haberte elegido a ti para que me ayudaras a no olvidar que aún sentía, que aún podia amar y que aún podía llegar a ser normal.

No, no soy culpable... soy solo una soñadora capaz de entregarse augurando un final felíz, soy solo quien creyó en tus palabras que no resultaron más que eufemismos de la realidad, soy solo quien quería amarte y a quien quería que amaras.

No, no soy culpable... porque aunque fue efímero, sentí, senti y sentí lo suficiente para caer y esperar levantarme con nuevas estratégias y mucho más fuerzas.

Asi que no, no soy culpable, culpable tú porque me dejaste ir.



martes, 7 de julio de 2009

Quien sabe?


Si hubiese sabido que iba a amarte toda la vida, habria evitado de mi mente la frase absurda de dejalo ir que si es tuyo regresara y hubiera luchado y creido mas en lo que mi corazon ya no soporta mantener mas en silencio. Un silencio que me oprime el pecho cada vez que una lagrima rueda por mi rostro en nombre de lo que hubiera sido si estuvieras conmigo, mas sin embargo debo resignarme y vivir con la culpa del orgullo que lo unico que hizo fue hacerme perder lo que mas he amado.

Los cuerdos son tan pesados que siento mi corazon sin fuerzas cada vez que llega a mi mente algun momento hermoso, al menos para mi, que la vida me arrebato y yo no hice nada para evitarlo .